Punto final a la semana de Job Shadowing en Sintlucas (Eindhoven).

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Tras reposar un poco nuestra semanita de movilidad, nos damos cuenta que resulta complicado entender nada de lo que allí pasa sin comprender previamente a los Nederlandeses. De las características que en una semana (no pretendemos sentar cátedra en este plazo) pudimos observar varias son las que llamaron poderosamente nuestra atención.

Destacaríamos su profundo respeto por el medio ambiente (ya lo comentamos en alguna de las entradas anteriores), su asertividad, su autonomía y su sentido del deber.

La primera de ellas no está sujeta a grandes explicaciones, creo que es así y es de sobra conocido por la mayoría de nosotros.

La segunda se entiende muy fácil tal y como nos la explicaron a nosotros con la frase “tenemos la lengua en el corazón”. Dicen lo que sienten, sin tapujos. No creen que haya nada de malo en ello. Más bien al revés. Si alguien no encaja en un trabajo, no pasa nada, se le explica, se le despide y se le desea suerte. O si alguien lleva una reunión sin preparar tendrá que soportar la crítica de sus compañeros. No están para que les hagan perder el tiempo y supongo que esto les obliga a ejercer su profesión de manera responsable, sea cual sea el nivel en el que se muevan. Suponemos que de aquí se desprende directamente el esquema de su sistema educativo en el que tras la prueba final de  primaria y el informe del profesorado el alumno ya es orientado a un determinado nivel educativo. Hablamos de doce añitos.

En tercer lugar su autonomía. No vimos ni un solo familiar adulto en el entorno del centro escolar para resolverles el tema del transporte. Ni uno solo. Cada alumno se hacía llegar al mismo por sus propios medios, mayoritariamente bicicletas o transporte público, y no vivían precisamente cerca. Algunos alumnos practican la intermodalidad tren-bici o bus-bici; de ahí que los exteriores de las estaciones de bus y tren estén atestados de bicicletas. Además, a partir de los 14 o 15 años son legales los minijobs y muchos de los jóvenes comienzan con ellos su aventura profesional y, por supuesto, tienen para sus gastos. (Saber lo que cuestan las cosas y tener que ganarlo es uno de los aspectos importantes en el camino hacia la autonomía personal).

Por último, en Paises Bajos sus habitantes reciben multitud de subvenciones y ayudas sociales. Si no comprenden su deber de un aprovechamiento correcto de estas ayudas será el propio gobierno quien se lo haga entender. Por poner un caso, si se reciben becas o subvenciones para cursar una carrera universitaria esta ha de terminarse en un tiempo determinado; de no cumplir, el beneficiario contrae deuda con el estado. De esta manera cada uno comprende perfectamente lo que le toca hacer y procura no defraudar. Sentido del deber.

En fin, podríamos seguir enumerando pequeños detalles de nuestra estancia, pero tampoco queremos abrumaros. Vamos con la gran pregunta ¿y todo esto en que se traduce a nivel educativo? En lo que nosotros hemos alcanzado a ver y que mayor diferencia marca con nuestro sistema educativo es que se consiguen grupos homogéneos de aprendizaje. En función de su rendimiento los alumnos están en un nivel u otro (espero que esto ya quedara claro en una de las entradas anteriores); lógicamente esto hace que los grupos resulten homogéneos (los más capaces con los más capaces, los más justos en lo académico ya orientados al mundo laboral……………). Y aquí nos surge el primer gran interrogante: ¿es esto educación inclusiva o más bien segregación? Entendemos la educación inclusiva como aquella cuyo propósito es que cada persona alcance su máximo desarrollo intelectual y emocional, que potencie plenamente sus habilidades y aptitudes personales y sociales. Cuesta posicionarse, pero como primera reflexión, los doce añitos se antoja pronto…………… pero los dieciséis un poquito tarde. Además, parece que el sistema que atiende por abajo desatiende por arriba; y viceversa. En fin, este debate no es nuevo, pero seguramente no se termina de cerrar (además no pretendemos que esto sea uno cuestión de blancos o negros). Algunos sistemas reconocidos como el Finlandés lo deben tener resuelto, pues atiende por igual hasta los dieciséis. Por estos lares el trabajo cooperativo, las nuevas tecnologías, clase invertida, etwinning, los aprendizajes basados en proyectos, …………. nos van ayudando pero en un momento determinado la brecha aparece. Seguiremos pensando cómo acertar.

Y como era precisamente los proyectos lo que íbamos a ver en Sintlucas será con ellos con lo que cerremos la entrada. Ocho intensas semanas de clase ordinaria que desembocan en una semana de proyectos en la que culminar, disfrutar y mostrar lo trabajado en todo ese tiempo sin más presión que la satisfacción de las cosas bien hechas. Y nos ha sorprendido ver un trabajo intenso a pesar de no obtener por ello una calificación (bueno, tampoco nos ha sorprendido tanto. La mayoría de los jóvenes saben con qué disfrutan y se implican con lo que de verdad les interesa. Los numeritos son más bien cosa de adultos. De adultos hacia jóvenes, casi nunca de adultos hacia adultos). Pues eso, os dejo unas cuantas imágenes de esta semana de intenso trabajo.

Esperamos que nadie nos tome demasiado en serio, como hemos escrito más arriba son opiniones a la carrera en una semana de trabajo que nos abren múltiples interrogantes que queríamos compartir con vosotros. Requerirán un tiempo de maduración.

Y queremos, cómo no, agradecer a todos los que han hecho este viaje posible desde jesuitinaspamplona; a nuestros colegas de Sintlucas por su fantástica acogida (muy especialmente a nuestros anfitriones Inge y Bas) y a algunos amigos que viven y trabajan en paises bajos (Javi, Paula, Itziar) y han compartido con nosotros su tiempo y experiencias.

 

Espacio, convivencia y aprendizaje en Sintlucas

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El nuevo colegio de Sintlucas ocupa una parcela con preexistencias industriales ocupadas por la casa Philips. Entre sus muros se gestó la tecnología para fabricar los primeros CD´s.

Como se ve en el esquemita se añaden dos cuerpos al frente de tres y siete plantas y un cuerpo central que vincula las preexistencias entre sí y con la nueva intervención. Es este espacio el que hace del edificio algo especial. Además se abre con una gran cristalera a un patio exterior.

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Se divide en dos niveles, que quedan unidos por un “graderío escalera”, y es diáfano, luminoso, funcional, transparente y flexible. En él sucede de todo y de una manera muy natural. Los estudiantes llegan con tiempo y esperan ahí a que comiencen las clases, se mantienen reuniones con profesores invitados, empresas interesadas en la orientación de la formación profesional, se sirven almuerzos y comidas, se terminan tareas, se trabaja, se toca el piano, se circula, se hacen inauguraciones, desfiles, se hacen los recreos, se graba……………. y todo o casi todo está al alcance de todo el mundo. Es un gran espacio en el que se convive (estudiantes desde los 12 a los 22 y profesorado), se aprende de otros y sobre todo se respeta. Ser vistos no les incomoda y favorece la desaparición de malas conductas y acoso (recientemente se les ha mencionado como una de las escuelas más seguras del país). Y, sobre todo, favorece la relación profesor alumno, facilita el encuentro y propicia el acompañamiento, de nuevo, de manera natural.

En resumen, propicia un ambiente que favorece el aprendizaje, la flexibilidad, el respeto y la convivencia. 

Dejo a continuación unas fotos algo desorganizadas que pueden ayudar a entenderlo un poco mejor.

El resto de aulas y talleres de la escuela, sin tener el mismo protagonismo, responden a las mismas características de luminosidad, flexibilidad y transparencia en distintos grados y así, desde la calle puede verse cómo trabajan los alumnos en los distintos talleres.

En general, se valora positivamente el edificio, si bien en algunos momentos el ruido puede hacerse incómodo y un exceso de transparencia dificultar la concentración (en concreto los despachos de los profesores que son tres paredes de vidrio de suelo a techo hacia el pasillo). Aspectos a valorar.

Así hemos visto SintLucas

Como comentamos en la primera entrada el objeto del viaje es visitar “con los ojos muy abiertos” el colegio SintLucas de Eindhoven y destripar un poco sus entresijos y funcionamiento. Especialmente en esta semana que la dedican a trabajar por proyectos.

Como habréis podido ver en el vídeo lo de los ojos muy abiertos no nos ha resultado nada difícil, pues el edificio que nos recibe es funcional, espacioso, diáfano, luminoso (esto nos dará para otra entrada) y además está lleno de vida y de gente amable que vive su trabajo con entusiasmo.

La verdad es que no se puede comprender el funcionamiento de la escuela si no se conoce medianamente bien  cómo es el sistema educativo Holandés. Hemos preparado un “esquemita”:

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Al finalizar la etapa de primaria, los alumnos se enfrentan a una prueba nacional. Con esta nota y su trayectoria en la etapa, la escuela elabora un informe orientando al alumno sobre el itinerario a tomar en la escuela secundaria. Con todo esto, el alumno elige escuela, solicita el acceso y le cogen o no en función de la demanda de la misma y de su preparación.

Como podéis observar hay cuatro opciones que van graduadas de menor a mayor dificultad. La número 1 está orientada al mundo laboral; la 2, que a su vez tiene cuatro niveles, a la formación profesional; la 3 al college (entendemos que son las antiguas carreras de grado medio en españa) y la 4 a la universidad (antiguo  grado superior).

Al finalizar la escuela secundaria, los alumnos de los grupos 2, 3 y 4 se enfrentan a una prueba nacional que definirá su futuro inmediato en la siguiente etapa. Si se siguen las flechitas del esquema se observa que el sistema facilita que cualquier persona pueda llegar a la universidad si en algún momento es esa su motivación (es sólo cuestión de tiempo).

Y vamos por fin con SintLucas. El centro ofrece una escuela de pre formación profesional (VMBO) con un fuerte carácter creativo (entre 4 y 6 horas a la semana dedicadas a estas áreas) y una escuela de formación profesional (MBO) orientada al diseño, comunicación, videojuegos……. entre otras. En el “esquemita” se observa que dentro de cada uno de ellos hay otros cuatro niveles y se marcan en amarillo los que ofrece la escuela. Si habéis conseguido llegar hasta aquí habréis comprendido perfectamente que nada tiene que ver una clase de, digamos,  2º eso Holandesa con una Española. El sistema facilita que tengan niveles bastante homogéneos y que, además, compartan áreas de interés. Eso sin entrar en mayores valoraciones.

En este marco, el colegio tiene un esquema de funcionamiento en el que cada 7 semanas de “educación ordinaria” paran una para trabajar por proyectos, organizar viajes, salidas…….  Esto funciona entre 1º y 3º, pues en 4º la sombra de la prueba nacional es alargada y les obliga a marcar otros ritmos más orientados a la preparación de la misma.

Esta semana de proyectos en concreto los alumnos están preparando un desfile que se celebrará el viernes con familiares y amigos. En él mostrarán sus creaciones de personajes inventados por ellos a lo largo del trimestre, desfilarán, fotografiarán y maquillarán. Muchos de los talleres tienen que ver con el desfile y así hemos asistido a talleres de maquillaje fantasioso, sastrería, fotografía, desfile; así como a otros de dj, creación de apps, diseño condicional, autoconocimiento y presentación.

Estas actividades no se evalúan, se realizan por puro disfrute y para descansar del ritmo ordinario,  y sorprende ver el entusiasmo con que las afrontan los alumnos. Además han vivido nuestra presencia como observadores con mucha naturalidad, lo que nos ha hecho sentir todavía mejor acogidos.

Buena gente.

Primeras impresiones.

img_20161113_161516363Un par de cosas, más bien tres, nos llaman muchísimo la atención como recién llegados a los Países Bajos. Y no porque no las esperáramos. Son solamente intuiciones de primerizos, o tal vez vemos aquello que veníamos buscando. De cualquier manera ahí van:

En primer lugar impresiona lo cuidado de sus espacios naturales y la importancia de integrarlos en las ciudades. No importa la escala, siempre los ponen en valor. Percibimos una buena predisposición a la conciencia medioambiental.

En segundo lugar sus famosas bicicletas, que están por todas partes. Seguramente no se entienden la segunda sin la primera y, a decir verdad, es un verdadero placer verles montar sobre sus bicis bajo la lluvia y el frío arrugando ligeramente la nariz. No sé, me da buen rollo la gente que enfrenta así de bien las pequeñas adversidades; y no son uno ni dos, pues se juntan auténticas “montoneras” de bicicletas. Eso sí, ni un solo casco.

La tercera es que no hemos encontrado una sola persona que se haya disculpado por no hablar inglés. Se muestran además muy abiertos y receptivos con los visitantes. Por la noche, ya con nuestro contacto en la ciudad, descubríamos con asombro que durante los tres primeros cursos de la eso son tres las horas que le dedican al aprendizaje del inglés y una hora más en cuarto. El resto de las asignaturas, para nuestra desgracia como visitantes, se imparten en Holandés.

Por lo demás Eindhoven, hasta donde hemos podido ver, es caótico en cuanto a su urbanismo. Lo viejo se mezcla con lo nuevo; el uso residencial con el industrial, pero es cierto que esto mismo le confiere a la ciudad cierto atractivo. Estos días luce especialmente glamurosa debido a la celebración del GLOW FESTIVAL.

Os acompañamos algunas fotografías que ilustran esta segunda entrada del viaje.

 

 

viaje a EINDHOVEN; HOLANDA

En breve, enmarcado dentro del programa europeo KA1 Erasmus +, que promueve la movilidad de los docentes para la mejora de la enseñanza, viajaré junto a mi compañera de trabajo Eider durante una semana completa a visitar el colegio Sint Lucas de Eindhoven (Holanda). Se trata de un centro de referencia, que colabora con una comunidad creativa, donde los alumnos trabajan por proyectos interdisciplinares fomentando el aprendizaje cooperativo.

Se trata de una movilidad de Job Shadowing, lo que viene a ser “ir con los ojos muy abiertos” y por supuesto con un montón de preguntas previas que nos hacemos y que esperamos que nos hagáis. Si habéis perdido medio minuto, os habréis dado cuenta que ese enriquecedor recorrido de ida y vuelta es el objetivo del blog.

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Esperamos que, como Guille, sepamos tener una mirada profunda, ingenua y divergente que nos permita tras este viaje crecer un poquito como educadores.

P.D. Con preguntas o sin ellas os iremos trasladando impresiones de aquello que nos llame la atención y, por supuesto, dé para un post.