Espacio, convivencia y aprendizaje en Sintlucas

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El nuevo colegio de Sintlucas ocupa una parcela con preexistencias industriales ocupadas por la casa Philips. Entre sus muros se gestó la tecnología para fabricar los primeros CD´s.

Como se ve en el esquemita se añaden dos cuerpos al frente de tres y siete plantas y un cuerpo central que vincula las preexistencias entre sí y con la nueva intervención. Es este espacio el que hace del edificio algo especial. Además se abre con una gran cristalera a un patio exterior.

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Se divide en dos niveles, que quedan unidos por un “graderío escalera”, y es diáfano, luminoso, funcional, transparente y flexible. En él sucede de todo y de una manera muy natural. Los estudiantes llegan con tiempo y esperan ahí a que comiencen las clases, se mantienen reuniones con profesores invitados, empresas interesadas en la orientación de la formación profesional, se sirven almuerzos y comidas, se terminan tareas, se trabaja, se toca el piano, se circula, se hacen inauguraciones, desfiles, se hacen los recreos, se graba……………. y todo o casi todo está al alcance de todo el mundo. Es un gran espacio en el que se convive (estudiantes desde los 12 a los 22 y profesorado), se aprende de otros y sobre todo se respeta. Ser vistos no les incomoda y favorece la desaparición de malas conductas y acoso (recientemente se les ha mencionado como una de las escuelas más seguras del país). Y, sobre todo, favorece la relación profesor alumno, facilita el encuentro y propicia el acompañamiento, de nuevo, de manera natural.

En resumen, propicia un ambiente que favorece el aprendizaje, la flexibilidad, el respeto y la convivencia. 

Dejo a continuación unas fotos algo desorganizadas que pueden ayudar a entenderlo un poco mejor.

El resto de aulas y talleres de la escuela, sin tener el mismo protagonismo, responden a las mismas características de luminosidad, flexibilidad y transparencia en distintos grados y así, desde la calle puede verse cómo trabajan los alumnos en los distintos talleres.

En general, se valora positivamente el edificio, si bien en algunos momentos el ruido puede hacerse incómodo y un exceso de transparencia dificultar la concentración (en concreto los despachos de los profesores que son tres paredes de vidrio de suelo a techo hacia el pasillo). Aspectos a valorar.

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Así hemos visto SintLucas

Como comentamos en la primera entrada el objeto del viaje es visitar “con los ojos muy abiertos” el colegio SintLucas de Eindhoven y destripar un poco sus entresijos y funcionamiento. Especialmente en esta semana que la dedican a trabajar por proyectos.

Como habréis podido ver en el vídeo lo de los ojos muy abiertos no nos ha resultado nada difícil, pues el edificio que nos recibe es funcional, espacioso, diáfano, luminoso (esto nos dará para otra entrada) y además está lleno de vida y de gente amable que vive su trabajo con entusiasmo.

La verdad es que no se puede comprender el funcionamiento de la escuela si no se conoce medianamente bien  cómo es el sistema educativo Holandés. Hemos preparado un “esquemita”:

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Al finalizar la etapa de primaria, los alumnos se enfrentan a una prueba nacional. Con esta nota y su trayectoria en la etapa, la escuela elabora un informe orientando al alumno sobre el itinerario a tomar en la escuela secundaria. Con todo esto, el alumno elige escuela, solicita el acceso y le cogen o no en función de la demanda de la misma y de su preparación.

Como podéis observar hay cuatro opciones que van graduadas de menor a mayor dificultad. La número 1 está orientada al mundo laboral; la 2, que a su vez tiene cuatro niveles, a la formación profesional; la 3 al college (entendemos que son las antiguas carreras de grado medio en españa) y la 4 a la universidad (antiguo  grado superior).

Al finalizar la escuela secundaria, los alumnos de los grupos 2, 3 y 4 se enfrentan a una prueba nacional que definirá su futuro inmediato en la siguiente etapa. Si se siguen las flechitas del esquema se observa que el sistema facilita que cualquier persona pueda llegar a la universidad si en algún momento es esa su motivación (es sólo cuestión de tiempo).

Y vamos por fin con SintLucas. El centro ofrece una escuela de pre formación profesional (VMBO) con un fuerte carácter creativo (entre 4 y 6 horas a la semana dedicadas a estas áreas) y una escuela de formación profesional (MBO) orientada al diseño, comunicación, videojuegos……. entre otras. En el “esquemita” se observa que dentro de cada uno de ellos hay otros cuatro niveles y se marcan en amarillo los que ofrece la escuela. Si habéis conseguido llegar hasta aquí habréis comprendido perfectamente que nada tiene que ver una clase de, digamos,  2º eso Holandesa con una Española. El sistema facilita que tengan niveles bastante homogéneos y que, además, compartan áreas de interés. Eso sin entrar en mayores valoraciones.

En este marco, el colegio tiene un esquema de funcionamiento en el que cada 7 semanas de “educación ordinaria” paran una para trabajar por proyectos, organizar viajes, salidas…….  Esto funciona entre 1º y 3º, pues en 4º la sombra de la prueba nacional es alargada y les obliga a marcar otros ritmos más orientados a la preparación de la misma.

Esta semana de proyectos en concreto los alumnos están preparando un desfile que se celebrará el viernes con familiares y amigos. En él mostrarán sus creaciones de personajes inventados por ellos a lo largo del trimestre, desfilarán, fotografiarán y maquillarán. Muchos de los talleres tienen que ver con el desfile y así hemos asistido a talleres de maquillaje fantasioso, sastrería, fotografía, desfile; así como a otros de dj, creación de apps, diseño condicional, autoconocimiento y presentación.

Estas actividades no se evalúan, se realizan por puro disfrute y para descansar del ritmo ordinario,  y sorprende ver el entusiasmo con que las afrontan los alumnos. Además han vivido nuestra presencia como observadores con mucha naturalidad, lo que nos ha hecho sentir todavía mejor acogidos.

Buena gente.

Primeras impresiones.

img_20161113_161516363Un par de cosas, más bien tres, nos llaman muchísimo la atención como recién llegados a los Países Bajos. Y no porque no las esperáramos. Son solamente intuiciones de primerizos, o tal vez vemos aquello que veníamos buscando. De cualquier manera ahí van:

En primer lugar impresiona lo cuidado de sus espacios naturales y la importancia de integrarlos en las ciudades. No importa la escala, siempre los ponen en valor. Percibimos una buena predisposición a la conciencia medioambiental.

En segundo lugar sus famosas bicicletas, que están por todas partes. Seguramente no se entienden la segunda sin la primera y, a decir verdad, es un verdadero placer verles montar sobre sus bicis bajo la lluvia y el frío arrugando ligeramente la nariz. No sé, me da buen rollo la gente que enfrenta así de bien las pequeñas adversidades; y no son uno ni dos, pues se juntan auténticas “montoneras” de bicicletas. Eso sí, ni un solo casco.

La tercera es que no hemos encontrado una sola persona que se haya disculpado por no hablar inglés. Se muestran además muy abiertos y receptivos con los visitantes. Por la noche, ya con nuestro contacto en la ciudad, descubríamos con asombro que durante los tres primeros cursos de la eso son tres las horas que le dedican al aprendizaje del inglés y una hora más en cuarto. El resto de las asignaturas, para nuestra desgracia como visitantes, se imparten en Holandés.

Por lo demás Eindhoven, hasta donde hemos podido ver, es caótico en cuanto a su urbanismo. Lo viejo se mezcla con lo nuevo; el uso residencial con el industrial, pero es cierto que esto mismo le confiere a la ciudad cierto atractivo. Estos días luce especialmente glamurosa debido a la celebración del GLOW FESTIVAL.

Os acompañamos algunas fotografías que ilustran esta segunda entrada del viaje.

 

 

viaje a EINDHOVEN; HOLANDA

En breve, enmarcado dentro del programa europeo KA1 Erasmus +, que promueve la movilidad de los docentes para la mejora de la enseñanza, viajaré junto a mi compañera de trabajo Eider durante una semana completa a visitar el colegio Sint Lucas de Eindhoven (Holanda). Se trata de un centro de referencia, que colabora con una comunidad creativa, donde los alumnos trabajan por proyectos interdisciplinares fomentando el aprendizaje cooperativo.

Se trata de una movilidad de Job Shadowing, lo que viene a ser “ir con los ojos muy abiertos” y por supuesto con un montón de preguntas previas que nos hacemos y que esperamos que nos hagáis. Si habéis perdido medio minuto, os habréis dado cuenta que ese enriquecedor recorrido de ida y vuelta es el objetivo del blog.

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Esperamos que, como Guille, sepamos tener una mirada profunda, ingenua y divergente que nos permita tras este viaje crecer un poquito como educadores.

P.D. Con preguntas o sin ellas os iremos trasladando impresiones de aquello que nos llame la atención y, por supuesto, dé para un post.